16 enero 2006

Software Libre. Dando sentido a la estupidez humana

El 13 de diciembre de 2005 el Congreso de los Diputados (ése que a veces está más vacío que el cine a las 4 de la tarde) rechazó la consideración de unas proposiciones de Ley de ERC e IU-ICV, por las que se pretendía implantar el uso de software libre en la Administración central. Los grupos que votaron en contra de su admisión a trámite fueron CiU, PNV, PP y PSOE. No deja de resultar curioso que PP y PSOE sólo se pongan de acuerdo para putear a la población española.

Los partidos que defendían los textos se apoyaban en argumentos de peso, como que el propio Ministerio de Administraciones públicas recomienda su uso como "la única forma de convergencia tecnológica con Europa", que se utiliza con éxito en comunidades como la extremeña, andaluza, valenciana o madrileña (en canarias , ¿sabrán de la existencia del software libre?). También se habló de las puertas traseras usadas por los programas propietarios y que generan vulnerabilidades en los equipos de los usuarios/funcionarios. Los impulsores de estas propuestas cuantificaron en 3.000 millones de euros, en sólo dos años, el ahorro que supondría para la Administración central la adopción de software libre.

Pero, ¿qué pensaban los partidos que votaron en contra?


Lourdes Muñoz, del PSOE, aseguró que aunque los monopolios no son buenos, no se debe restringir la libertad de elección. Ellos pueden restringir nuestra libertad de elección a través de muchas leyes que no apoyamos, pero no pueden adoptar un sistema que beneficia a todos, es de risa.

La misma diputada socialista indicó que desde el PSOE se cree en el desarrollo basado en dos criterios: "la neutralidad tecnológica y la eficacia". Será esa misma "neutralidad tecnológica" la que hace peligrar la venta por 1.700 millones de euros de material militar a Venezuela, ya que una empresa americana suministradora no quiere conceder la licencia para que se realice la operación comercial. Queda claro que la tecnología, por mucho que mientan las multinacionales, no puede ser neutral.

Un lumbreras y diputado del PP, José Ignacio Echániz, explicó el rechazo de su grupo a la proposición que considera "fruto del dirigismo tecnológico y limitadora de la libertad" y tildó la iniciativa de discriminatoria. Además advirtió que puede ir en contra de la libertad de mercado, las normas de contratación pública y la propiedad intelectual. ¿Se habrá enterado este personaje de lo que significa software libre? Por último, señala que: "Si el software libre es tan bueno, ¿por qué no dejan que compita en el mercado?". Se ve que tampoco se ha enterado de las técnicas monopolísticas de Microsoft. Me juego el cuello a que votó a favor de las patentes de software.

Es imposible encontrar a un solo político en este país capaz de representar movimientos de desarrollo tecnológico y liderar la revolución de la I+D+i. España, como siempre, a la retaguardia tecnológica y dando un amplio sentido a la estupidez humana.